Después de muchos años dedicándome a la elaboración y restauración de vitrales artísticos en iglesias, por fin me llega un trabajo muy especial: la restauración de imaginería religiosa.
Había colaborado en otras ocasiones con la Cofradía de Jesús Nazareno de Ponferrada, y fueron ellos quienes me pusieron en contacto con la persona encargada de restaurar la Virgen de la Encina, patrona del Bierzo.
La restauradora me explicó que las lágrimas originales de la Virgen eran demasiado grandes y, con el paso del tiempo, se habían desprendido. Así que me puse manos a la obra para crear unas lágrimas de vidrio artesanal, pequeñas, delicadas y llenas de luz, fieles al espíritu de la imagen.
El resultado fue una pieza de artesanía en vidrio que devuelve a la Virgen su expresión serena y emotiva. Una intervención sencilla, pero cargada de respeto y simbolismo, que une la tradición religiosa berciana con la artesanía contemporánea del vidrio.
En La Cárcel Artesanía, seguimos demostrando que el cristal de Murano y las técnicas tradicionales pueden convivir en proyectos únicos, donde el arte y la devoción se encuentran.
